Diego Tovar, CEO de Everis en Colombia, ahonda en el tema de la inteligencia artificial y su impacto en la economía y la cultura.

¿Cree que los países de América Latina están preparados para la inteligencia artificial?

Este tema sigue en proceso de análisis en muchos escritorios gerenciales. Mientras tanto, otras latitudes asumen la implementación de IA como tarea primordial.

Por esto hablamos con Diego Tovar quien antes de sumergirnos en el tema hace una importante aclaración sobre el concepto de transformación digital.

El CEO de Everis para Colombia Explica:

“En Colombia se ha malentendido el concepto de transformación digital. Ahora todo el mundo que hace un proyecto de tecnología dice que hace transformación digital”

A su vez, Tovar sostiene que la mayoría de los proyectos en Colombia y la región están enfocados en la optimización digital.

“la transformación digital se da cuando lo que se hace es retar el modelo de negocio para transformarlo o crear uno nuevo”.

“También, para generar nuevos productos y servicios digitales o fuentes nuevas de generación de ingresos para la compañía”.

Pero la pandemia ha servido de catalizador, de impulsor para que las empresas aceleraran la digitalización de sus procesos.

Esta inusitada aceleración, también ayudó a que las empresas buscaran alternativas efectivas en costos para la continuidad del negocio.

Y aquí retomamos a la inteligencia artificial como protagonista de esta entrevista, para entender si estamos preparados para la inteligencia artificial

Estado del arte de la IA en América Latina

Everis, en compañía del MIT realizaron un estudio sobre el proceso de adopción de la Inteligencia Artificial (IA) en la región.

Un tema predecible es la adopción más rápida de modelos de IA por parte de las telcos y el sector financiero, frente a otros sectores como el manufacturero o el de retail.

Por su parte, países como Argentina y Brasil invierten más en recursos y aplicaciones frente al resto de naciones de la región.

En cuanto a su aplicación, predomina la reducción de costos, la predicción de ventas y la prevención de riesgos, con variables en atención al cliente.

En general, la inversión y la aplicación de IA en los negocios de la región es baja. Y quedan puntos pendientes por cubrir. Entre ellos:

  • Visión y conocimiento a nivel directivo.
  • Desarrollo y contratación de talento especializado
  • Atraso en conceptualización ética y regulación
  • Disponibilidad de los datos para la generación de información articulable
  • Asuntos de transformación cultural y de gobierno corporativo
  • Por último y tal vez los más asuntos importantes, liderazgo corporativo e inversión en IA.

De todas maneras, insistimos, la implementación de IA es muy baja en América Latina y esto pone en desventaja su competitividad.

Preparados para la Inteligencia Artificial

Diego Tovar, basado en la experiencia y el trabajo con proyectos relevantes en este frente, asegura que se pueden realizar desarrollos en IA en Latinoamérica.

“El problema es que culturalmente siempre le hemos prestado más atención a desarrollos foráneos y en el tema de IA principalmente a China y USA:”

Este problema histórico y cultural de ser seguidores, de confiar en otras naciones para el desarrollo tecnológico en realidad detiene su capacidad transformadora.

Diego Tovar nos aporta ejemplos relevantes de los desarrollos de Everis en el campo del uso y aplicación de IA para actividades productivas.

Uno de ellos es el caso de uso que aplica sistemas de aprendizaje natural y aprendizaje profundo.

Según Tovar:

“‘Un Contact Center Cognitivo’ es un caso donde más del 90% de llamadas entrantes a un contact center son resueltas sin necesidad de intervención humana”.

“Esa misma tecnología, la usó Everis como piloto para un fondo de pensiones para que realizara el proceso de doble asesoría”.

La doble asesoría, como sabemos, es la consulta que se hace justo 10 años antes de solicitar la pensión, para escoger un régimen pensional”.

Y esa misma tecnología fue llevada al Reino Unido para aplicarla al sector Retail, con el fin de que resolviera problemas de forma conversacional.

El resultado de esta aplicación fue exitoso y podría aplicarse a infinidad de proyectos simplemente cambiando alguna variable.

IA como recurso económico

Al encontrar casos tan variados desarrollados con un solo patrón, es fácil cuestionarse cómo desplegar IA por todo el sistema y generar economías de escala.

“Mis colegas de Microsoft hablan de la democratización de la inteligencia artificial. Es necesario tener esa visión incluyente”, aclara Tovar.

Y mientras se hacen más desarrollos más potentes y masivos estos se tenderán a reducir su costo.

“Tenemos, por ejemplo, un desarrollo interesante, denominado Smart City in A Box,

“Sobre esta plataforma se agregan capas: un mapa, luego los activos, los dominios y las aplicaciones para prestar servicios”.

“Buscamos que esta plataforma sea democrática y que permita la integración de APIs de código abierto para que se pueda usar libremente”.

De paso se puede usar código de Everis de forma gratuita para mejorar el desarrollo de las aplicaciones.

Estos servicios pueden definirse y escoger los que deban ser de pago y otro que pueden ser gratuitos, dependiendo del servicio.

“En Chile, desarrollamos Smart Temuco, para gestionar las aplicaciones”, comenta Diego Tovar, quien aclara que su adopción ha evolucionado exitosamente.

Vale mencionar, que un acuerdo con el BID, permitirá aplicar esta tecnología de Everis en 82 ciudades de América Latina y el Caribe.

De paso, el gobierno de Japón escogió en Latinoamérica a Bucaramanga, para un grant cercano al medio millón de dólares para montar su ciudad inteligente.

¿Inteligencia Autosustentable?

El despliegue de las posibilidades de la inteligencia artificial termina siempre en un cuestionamiento que conduce al empleo de las personas. Al trabajo mismo.

¿Se perderá el empleo? ¿Se generará mayor inequidad? ¿Latinoamérica se consumirá en su propia ignorancia?

La respuesta puede ser un simple no a todas estas preguntas. Para comenzar, analizamos el trabajo actual y futuro de los desarrolladores de código.

De acuerdo con el CEO de Everis en Colombia, “Evidentemente la inteligencia artificial va a permear muchas actividades profesionales”.

El concepto de ‘Low Code’, emerge como la condición para que los profesionales de futuro, sin importar la profesión, necesitarán saber cómo desarrollar código.

“Tal como sucede con las matemáticas, que se han convertido en una necesidad en todas las profesiones, aunque cada día hay menos matemáticos”, analiza Tovar.

En consecuencia, la inteligencia artificial y todo su despliegue generará muchos empleos nuevos; igualmente, muchos de los trabajos actuales desaparecerán.

Con esto, surge la posibilidad de generar un ingreso de prima media que se pague por la productividad de una nación, a todos sus habitantes.

Así, entre más eficiente y productiva una economía, sin importar la generación de empleo, mayor bienestar y calidad de vida tendrá su población.

Es posible que este modelo lo veamos más temprano en economías más desarrolladas.

Sin embargo, en la región, dadas las condiciones de inequidad actuales, podría generarse un efecto de desempleo por la automatización. El modelo exigiría cambiar todo.

Y para ser competitivos y participar en el comercio mundial los empresarios y los gobiernos seguirán la tendencia.

De todas maneras, debemos estar mejor preparados para la inteligencia artificial

El modelo “figital”

Las personas del futuro, posiblemente antes del fin de la década, verán también cómo su mundo físico será mediado e intervenido por el digital.

La realidad aumentada, la realidad virtual y la inteligencia de las cosas harán que las personas interactúen con este nuevo escenario ‘vivo’.

Y esta convergencia entre lo físico y lo digital hará que surja una nueva realidad que ha comenzado a llamarse ‘figital’.

Sobre este proceso, comenta Tovar:

“Con el auge del IoT, estamos llenando de sensores el mundo, nuestro cuerpo, la ropa, todo y en todas partes”

“Estos sensores están acumulando una cantidad de data como una antes y esta data se va a la nube para ser procesada”

“Grandes algoritmos de big data comenzarán a procesar esta información. La investigación y la generación de conocimiento la generarán los algoritmos, no la gente”.

Así, en los extremos de la cadena productiva habrá robots.

Por lo tanto, con el trabajo de esos robots, quedará tiempo libre y este tiempo libre tendremos que aprovecharlo para ser más humanos.

“Ahí entraría a funcionar el tema de la Renta Básica Universal, que tanto se ha discutido”, concluye Tovar.

Un ecosistema para el desarrollo

Finalmente, DiegoTovar nos explica un modelo que Everis ya ofreció al gobierno nacional, tanto para el área de desarrollo de TI y más allá.

Pero me gustaría que vieran el video de la entrevista que realizamos para que profundicen en el tema.

¿Preparados para la inteligencia artificial? Aún falta mucho camino por recorrer.